Miércoles 11 de agostoDejo
Patate a las 10:30. Mi primer descanso es en Mera a las 11:45 pues trato de encontrar la razón por la que mi casco empieza a apretarme las sienes después de algunas horas sobre la moto. Tomo la troncal amazónica hacia el sur. En Simón Bolívar me detengo nuevamente a las 12:50. La toponimia de los lugares comienza a
cambiar desde aquí y toma presencia la lengua
shuar.
Cruzo el puente sobre el río
Pastaza y luego otro sobre el río
Upano que marca mi llegada a Macas a las 14:30. Toda la carretera
estuvo perfecta.
En Macas almuerzo algo y decido continuar para ver como es la ruta que sigue hasta Cuenca y aprovechar para buscar alojamiento. Así llego hasta
Sucúa a apenas 15 minutos de la ciudad. Voy haciendo el viaje de regreso preguntando en las hosterías que veo junto al camino. No hay suerte. Cruzo Macas y me pierdo un poco en la ciudad. Retomo la salida al Puyo. En el kilómetro 7 había visto al pasar la hostería El
Farallón.
A las 17:00 al fin tengo suerte. Hay hospedaje con piscina y baño de vapor. Por la noche una cena de churrasco y algunas cervezas.
Jueves 12 de agostoMe despierta un fuerte temblor de tierra. Por su duración me parece que se debió haber originado por aquí. Más tarde me enteraré de que su epicentro fue mucho más al norte, por el Tena. Desayuno y
aprovecho la piscina una vez más. La vista desde El Farallón es magnífica, está situada al borde de un profundo precipicio hacia el río
Upano.
Cancelo la cuenta que son 28
usd la noche. Con todo lo que comí y bebí el total son 45
usd.
Vuelvo a la carretera a las 11:20. En la
larguísima recta aprovecho para ver hasta que velocidad puedo llegar con la Tornado. El
velocímetro marca 125 km/h recostado hacia adelante. Limito mi prueba pues la moto viene desde hace días con un
chirrido en la parte delantera que comienza a preocuparme.
Estoy entrando al Puyo a las 13:20. Me dirijo
directamente al malecón para comer un volquetero. Salgo del Puyo a las 14:40 y estoy llegando a
Patate a las 16:15.